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«Particitrousers», o sobre los peligros del buscar&reemplazar-0
23 octubre, 2015
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«Particitrousers», o sobre los peligros del buscar&reemplazar

Hace unas semanas, un tuitero dicharachero compartía esta joya que había avistado en la edición electrónica para Kindle de The Great Leader and the Fighter Pilot de Blaine Harden:

Donde lo esperable hubiera sido encontrar la palabra participants (participantes), los duendes de la edición electrónica habían colado un exótico y (aparentemente) incomprensible particitrousers. El gazapo no es una errata extravagante sin más, sino que tiene cierta enjundia: pants es como llaman en inglés americano a los pantalones, frente a trousers, que es como se dice en inglés británico (en el inglés of the Queen, pants significa bragas). El engendro particitrousers tiene todas las papeletas de ser el resultado de una sustitución automática en la adaptación para la edición británica: se sustituyeron sin miramientos todas las apariciones de pants por trousers, y el pobre participants devino accidentalmente en el pintoresco particitrousers. Algo así como si hubiéramos querido adaptar un texto en español de España para el público argentino y hubiéramos reemplazado sin piedad todas las apariciones de salón por living, produciendo como daño colateral un telivingica al modificar inapropiadamente tesalónica.

Occutrousers.

Chiste en el Washington Star (1904). Fuente Language Log

El caso Particitrousers pone de manifiesto los peligros de editar a golpe de sustitución temeraria (y la imprudencia de no revisar después). No obstante, el sufrido editor tenía su parte de razón: a fin de cuentas, lo que él creía estar diciéndole al programa era que, allá donde apareciera la palabra pants, la cambiase por trousers. El problema de base es que los humanos y las máquinas tenemos nociones distintas sobre qué representan las cadenas de caracteres. Nosotros tenemos clarísimo que la secuencia pants es una palabra (y, por lo tanto, que la sustitución solo debe hacerse sobre palabras completas), pero los programas desde los que habitualmente trabajamos con textos solo ven cadenas de caracteres donde nosotros vemos entidades lingüísticas.

Gandalf and the Balrog, by gonzalokenny.

Editor sorteando los peligros del buscar&reemplazar masivo. Imagen de gonzalokenny.

Aunque claramente no echó mano de ellas el perpetrador de particitrousers, algunos programas ofrecen en sus opciones de búsqueda la detección de palabras completas (o lo que los programas de edición consideran que es “ser una palabra completa”, esto es, que la secuencia de caracteres en cuestión vaya rodeada de espacios, signos de puntuación o comienzo o final de línea) o sustituciones con expresiones regulares (que viene a ser una búsqueda con comodines, pero con esteroides). La indolora \bpants\b hubiera conseguido lo que nuestro menesteroso editor buscaba, con consecuencias menos desagradables. Ya puestos, con \b[Pp]ants\b, hubiera recogido todas aquellas apariciones de pants como palabra completa, mayúscula inicial incluida. Las anclas o posicionadores son uno de los caramelitos que las regex nos ofrecen a los que trabajamos con textos, ya que nos permiten especificar dónde queremos que aparezca nuestra secuencia de caracteres (al comienzo o final de línea, al comienzo o final de archivo, en una palabra completa, etc).

Las expresiones regulares no solo nos permiten hacer virguerías refinadas en cuanto a lo que búsquedas y sustituciones en el texto se refiere (y por lo tanto ahorrarnos tareas repetitivas en edición y revisión sabiendo que no se nos colarán particitrousers): entender cómo funcionan las regex nos ayuda a comprender mejor cómo interpretan los programas de edición nuestros textos, lo que a la larga nos hará tener una relación más amistosa y productiva con nuestra herramienta de trabajo.

 

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